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Hay rutinas de cada día como pueden ser las fisiológicas, tomarte un café, poner la tele mientras lo tomas, irte a la ducha, preparar con esmero la ropa y ver que está todo en orden (planchada, limpia, todos los botones en su sitio, los dobladillos cosidos), hacer la cama, meter las cosas en el lavaplatos,…. todo esto, clarostá, si no se tienen hijos.

Pues ésta, que por supuesto no ha dejado de ser mi rutina, ahora se suma también la 2.0.

En qué consiste? Básicamente en utilizar las herramientas sociales; feeds de noticias, email y twitter.

06:30.- Cuando me levanto por la mañana, después de hacer un pis, de darle los buenos días a Argos y de echarme un vaso de café bien cargado con 2 de azúcar y coger las pastillas… me voy a mi escritorio, abro el correo, los feeds y twitter, empezando por dar los buenos al mundo y después particularizándolos. Me gusta, creo que de este modo, deseando un buen día a los demás,… el mío irá bien.

Entre sorbo y sorbo de café, me enciendo un cigarrillo (esto es mucho mejor que el Activia, os lo garantizo). Entre calada y calada voy mirando el correo, añadiendo estrellas, clasificándolo y eliminando lo irrelevante (hago lo mismo con el correo del trabajo, revisando sobre todo las agendas).

Una vez despachado, leo los feeds, tuiteo alguno que me llame la atención o considere de interés, contesto los replies y… me voy a la ducha, no sin antes dejar hecha la cama y colocados los peluches. Es una chorrada, pero aprovecho para extender la ropa sobre ella recién hecha para pasarle revista.

Y nada, cuando salgo de la ducha sólo tengo tiempo para vestirme, arreglarme, terminar de un trago el café, contestar a los rezagados en twitter y avisar que me marcho al tren, más o menos, y si todo va bien, cojo el tren a eso de las 08:13.

En el tren -siempre que haya cobertura- se entremezcla seguir saludando y dando los “buenos días”, comentar con otros tuiteros los titulares de los periódicos gratuitos, maldecir a Renfe y en muchas ocasiones todo eso me toca hacerlo de pie, sin observar el exterior… porque es un desierto de obras inacabadas y grúas echando raíces por la paralización inmobiliaria, así que…. mejor tuiteo.

Ah! Y siguen sin gustarme los saludos multitudinarios en los que me meten con gente que no conozco, o que no sigo, no me siguen, o que no se siguen entre sí.