Cuando se tiene una libreta antigua en la que aún quedan hojas en blanco, es bueno volverla a coger y echarla al bolso cuando no se tiene móvil,… retomar la escritura, más aún cuando nuestra mente no para de pensar.

Revisar las anotaciones que tiene es como un viaje en el tiempo; sitios apuntados, crónicas de conciertos, impresiones, pensamientos, dedicatorias, citas para entrevistas laborales, listas de la compra, listas de gastos, listas de recados, tareas,… y personas,… personas con sus número de teléfono y emails… que ni siquiera recuerdo quienes son…. curioso!